Re: La sala del poeta.....
A ver... me animo y ya. Les dejo esta
RECETA
Recétele silencio.
Permítase el respiro,
sopese el significado de huir de su rostro,
de sus ojos y de sus labios
(que también fueron palabras).
Ocúltese.
Permute su libertad
en artilugios de escapatoria
y escondrijo.
Acobárdese.
Ancle sus naves
para la tormenta que jamás llegará,
apague sus luces,
no consienta mirada alguna,
que lo sientan,
lo quieran,
lo anhelen
como usted -buen par-
lo hace y presiente.
Aléjese.
Distancia y propio píe
son los instrumentos
del sagrado camino.
Cumpla carreteras,
puertos, terminales y aeropuertos,
añada maletas,
abrazos fingidos,
infames ausencias,
libretas para escribir delirios como éste;
kilómetros y parsimonia,
viento y mar
que se acumulan a sus espaldas.
Destrúyase.
Apoye su existencia
en desvelos y desmanes;
que sean sus manos
las forjadoras del anticipo de cadáver
que dentro de sí contiene.
Permita que -triunfante-
avance la tristeza.
Añore -cobarde-
la alegría pasada.
Vístase de ojerosa
depresión,
grite que ese olvido y el alcohol
son su mantra,
sus sueños,
cimientos de ese amor
que
ella
nunca
logró
entender.
Intente
-decía-
olvidarla.
Julio de 2010.
"...dulce eres como la tierra, como ella: frutal y hermosa..."