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Cuando el momento llegue
Cuando el momento llegue
Cuando me propuse actuar bien
terminé siendo muy malo.
Dejé que las dudas revolaran
en mi mente,
como aves de presagio oscuro.
Y de ese simple estado,
del vuelo circular de las dudas carroñeras,
vuelo aterrador pero sencillo,
es que nace la rabia
como un absurdo brote innecesario.
Todo resultó ser contrario a lo que
alguna vez me propuse;
pues ahora, lo único importante
es saber en dos o tres palabras,
que en tu pecho bullen sentimientos,
más o menos semejantes a los míos.
Cuando llegue el momento,
si es que llega algún día,
dejaré que los hechos ocurran a su antojo
y que aquellas dos o tres palabras prevalezcan
sobre los discursos largos, tortuosos y superficiales.
Contra-sueño
Al fin sorteadas todas las distancias
y las vicisitudes reales y mentales,
sueño que nos abrazamos en un primer
intento de materializar las sensaciones.
Pero hundes la cara entre tus manos,
como una niña pequeña y aterrada
y tratas, sin mucho éxito,
de escabullirte de mis brazos.
No hablas,
apenas lanzas chillidos nerviosos
y tiemblas y te alejas
y finalmente me pides que te suelte.
No podría ocultar mi desencanto
y es posible que incluso, me moleste;
es difícil comprender que aquella reacción,
es un resumen sincero de todos los acontecimientos
que nos unen sin juntarnos.
Cuando llegue el momento,
en que este tonto sueño se realice,
será un gusto tratarte con ternura
y no pedir ni siquiera, algo a cambio.
También es bello despertarse.
Contra-anuncio
En lugar de pedirte que seas
el sol que calienta mis grises madrugadas
o el ancho mar de mis navegaciones
o las místicas flores que reventaron
y fueron reventadas a la vez,
por los designios de una nueva primavera.
En lugar de pedirte que leas
lo que en mí has obligado,
lo que en mí has despertado
y lo que presientes con antelación clarivente.
Y en lugar de pedirte que seas solo mía
para que yo sea solo tuyo
y los dos seamos luego el poeta y la musa,
por los que todo el mundo se renueva.
Cuando el momento llegue,
no leerás sobre aves
que alzaron su vuelo prematuro,
ni de vientos transparentes,
ni de la luna que rige en la noche
profundamente negra de mi vida.
Querernos
nada tiene que ver
con lo que somos.
Última edición por Pablo Chavarría; 12 junio 2011 a las 00:27
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El siguiente Usuario agradeció a Pablo Chavarría este mensaje:
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Re: La sala del poeta.....
Turbulencias
Somos tú y yo
agua y aceite
cara y ceca
de una misma pieza
que cada tanto
se agita con fuerza
y aparenta unidad
Somos agua y aceite
cara y ceca
que la vida sacude enreda
funde
hasta agotar el aliento
el llanto
el encanto
Y abandona
para dejar que el tiempo violento
turbulento
repose
separe las cargas a paso lento
sin movimiento
para ser dos
tocarse de lejos
hasta que llegue de nuevo
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Los siguientes 2 Usuarios agradecieron a Luisa67 este mensaje:
Pablo Chavarría (12 junio 2011)
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