En la República Dominicana tengo un viejo amigo que es poeta. Recuerdo que una noche de principios de la década de los 80's, en la ciudad de Santo Domingo, tuvimos una pequeña conversación relacionada con la literatura y la poesía. Fue a la sazón de aquel interesante coloquio que mi amigo tomó entre sus manos una hoja de papel y con un lápiz procedió a trazar un punto en medio de su superficie. En seguida me argumentó: "Para mí, esto es poesía"...Quizás alguno de ustedes o cualquier otra persona me pregunte: ¡¿y qué rayos tiene que ver un punto trazado en medio de una hoja de papel, con la poesía?! ¿Dónde está la rima y dónde está la cadencia?...Me adelanto a decirles que no soy experto en estos temas ni en ningún otro y que siempre me he presentado (sin exageración) como un verdadero ignaro en el sentido más amplio de la palabra. Pero como siempre he vivido picado de cierta curiosidad y que como cualquier otro mortal de este mundo que ha leído un poquito de algunas que otras cosas; bien saben que ello contribuye a que cualquiera empiece a formularse preguntas, hacer algunas que otras conjeturas y, desde luego, a exponerlas. Demás estaría decirles que sólo me vean como alguien que tiene una serie de ideas sueltas sobre este y otros temas, que como la poesía, han sido tópicos de mentes mucho más brillantes e ilustradas, que la de un simple escribidor como yo...Es por ello que utilizaré un lenguaje más sencillo y elemental; pero eso sí, muy lapidario para reflejar lo que pienso sobre este asunto...
Hace más de veinticinco años, le escuché decir al ya desaparecido escritor venezolano, Don Arturo Uslar Pietri, que "A nadie se le podía enseñar arte". Prosiguió diciendo luego: "A las gentes sólo se les puede enseñar ciertas técnicas artísticas, pero arte en el sentido amplio de la palabra, no; eso nunca."...Pues bien, considero que este aserto suyo, de alguna forma u otra, refrendó lo que unos cuatro años antes me había dicho mi amigo el poeta en Santo Domingo, sobre el punto que había trazado en aquella hoja de papel y lo que para él significaba como lenguaje poético. Ambos, a su manera, expresaron que el arte, entre otros, la poesía, era algo muy subjetivo y en honor a la verdad, siempre lo he percibido así.
Los compañeros "No sé quién" y Pablo Chavarría, han hecho un interesante planteamiento sobre la poesía y la retórica. Por lo que pude entender de sendas exposiciones, ellos han argumentado una serie de consideraciones que se relacionan con problemas de percepción, significado y relación de estas dos formas de expresión del ser humano. Una pregunta que formula el amigo "No sé quién" es: "¿Cuál es la diferencia tajante entre retórica y poética?", y prosigue: "¿Cómo se determina que algo es retórico y no poético? En mi opinión, considero que, en parte, hubo casi una especie de respuesta tácita con las frases que le siguieron a la formulación de dichas preguntas. Pero más allá de complejas y enmarañadas consideraciones filosóficas (...), quiero me permitan hacer una escueta, menuda y elemental exposición sobre este tema, misma que como ya adelanté más arriba, no será sofisticada, dados los escasos conocimientos que poseo sobre el mismo. Apelaré, en consecuencia, a lo poco que he aprendido con el correr del tiempo y a las conclusiones que he llegado luego de algunos que otros análisis propios; pero antes, considero justo decir una de las grandes verdades que he asimilado a lo largo de décadas, y es que nadie, absolutamente nadie, posee el monopolio de la verdad. Esta es, quizás, una de las aseveraciones más veraces que hasta ahora podría considerarse como tal. Además, nunca podríamos pretender afianzar algo como una verdad, aclándola sólo en nuestra percepción personal de tal o cual realidad, y fue precisamente por tal razón que mi amigo, el poeta dominicano Juan Manuel Sepúlveda, me dijo hace treinta años que para él, un punto trazado en medio de una hoja, era también poesía pura...¡¿Podríamos refutarlo, acaso, con argumentos sólidos?!...y luego, las declaraciones del Dr. Arturo Uslar Pietri sobre la imposibilidad de enseñar arte, ¿podría de igual manera refutarse con argumentos contundentes?...
Luego entonces, ¿qué es poesía y qué es retórica? Sencillamente, la primera no es más que una forma de expresión literaria que utiliza como base o fundamento el verso, acompañado en muchos casos por la prosa. Mientras que la retórica es el arte del bien hablar, cuyo objetivo no es únicamente el de divertir a un grupo de interlocutores; sino, quizás en la mayoría de los casos, el de convencer...(Sólo fíjense en los políticos, por ejemplo...). Es así de sencillo y si yo fuera profesor de cualquier institución educativa, incluyendo de alguna universidad, por muy sofisticada que esta fuera, lo enseñaría así mismo, sin ningún tipo de presunción ni aspaviento, porque con ello sólo se conseguiría enmascarar su prístino significado. En consecuencia, estimo que a estos dos conceptos no hay que darle mucha vuelta a la hora de explicarlos; porque de hacerse, sucedería exactamente lo mismo que si intentáramos explicar cómo se hace un simple jugo de naranjas, pero utilizando para ello la Teoría de la Relatividad de Eistein, lo cual sería absurdo y ridículo. Por consiguiente, la poesía es sinple y llanamente arte y los poetas son artistas en el sentido más amplio de la palabra.
Un poeta utiliza a su antojo las palabras con giros elegantes, rimas y cadencias para expresar, por ejemplo, su estado de ánimo, lo que piensa, siente, quiere y percibe; todo ello por predeterminadas teorías gramaticales ya sabidas y, por lo demás, aceptadas. Esto, por supuesto, en el sentido formal del concepto. Mientras que la retórica es el arte del bien hablar y para ello, el locutor puede también recurrir al lenguaje poético para expresarse con mayor elegancia, pues como uno de sus objetivos fundamentales es el de "convencer", no debe escatimar esfuerzos para imprimirle belleza, fuerza e ímpetu a sus palabras; luego entonces, una buena dosis de poesía no le caería nada mal a sus expresiones y es por esta razón que muchos de los discursos dados por políticos y empresarios, por ejemplo, parecen verdaderas obras de teatro, o el producto de la inspiración de algún poeta enamorado. Pero siempre deberá quedar bien claro que un poeta es estrictamente hablando un artista, el cual no necesariamente tiene que percibir la realidad que lo circunda de la misma manera como la ve y percibe un científico, ni tampoco está obligado a decir verdades (¡¿Cuáles verdades?!), porque en ellos priva más lo subjetivo que lo objetivo.
Ahora bien, en vista de lo más arriba expuesto, así como también por lo que han expresado los dintinguidos compañeros "No sé quién" y Pablo Chavarría, cabría plantearse las siguientes cuestiones: ¿está obligado un poeta a expresar alguna verdad con su arte? ¿Cuál sería esa verdad...? ¿Existe alguna relación entre la poesía y la retórica con la verdad? ¿Cuál sería esa relación? Yo diría que entre poesía y verdad no debe necesariamente existir relación absoluta; lo que sí hay es mucho de subjetivo en ambas formas de expresión del pensamiento humano. Sólo tengan en cuenta lo que me dijo aquella vez mi amigo el poeta Juan Manuel. Entonces, ¿tendríamos derecho a decir que él mintió con ese aserto? ¿Acaso un poeta estará siempre obligado a decir lo que los demás consideran una verdad; la de ellos? Pongamos como ejemplo al poeta chileno Pablo Neruda: ¿cómo juzgaríamos su arte; es decir, su poesía? ¿Dijo neruda verdades en cada una de sus poesías? ¿Cómo podríamos saberlo? Y si hoy o mañana nos damos cuenta que habló mentiras con sus poesías, ¿diríamos, entonces, que sus versos no son tales, porque mintió? El caso del trovador cubano, Silvio Rodríguez, es más conmovedor todavía. Quienes hayan escuchado sus canciones (Que supongo son muchos) a lo largo de más de cuatro décadas, fácilmente se habrán dado cuenta lo complejas que son sus letras. No son pocas las veces que me he detenido a tratar de descifrar lo que algunas de ellas pudieran significar; pero todo ha sido en vano hasta ahora. Sin embargo, creo que no sería tarea mía ni de nadie establecer qué verdades quiere este artista expresar con sus canciones, pues nunca lo sabríamos, a no ser que el propio Silvio nos lo dijera...y pienso que él nunca lo haría, porque, estimo, su música quizás perderían belleza...¿o no?...Lo mismo se aplicaría al cantautor español, Joan Manuel Serrat, para poner dos buenos ejemplos.
Más todavía. Los hombres tenemos, afortunadamente, varias formas para expresarnos artísticamente, y la poesía es una de ellas; pero también existe la pintura y la escultura, por ejemplo, y si bien es verdad que son estilos artísticos disímiles, no es menos veraz que de igual manera, con estas dos últimas también podemos expresar nuestro estado de ánimo, lo que vemos, lo que percibimos y lo que queremos. Sólo observen el arte surrealista de los pintores españoles, Pablo Picasso y Salvador Dalí...¡Juzguen ustedes, pues!...
¿Pero en realidad, qué ve un poeta y qué ve un científico? No es una idea original mía el afirmar que un poeta y un científico, son dos personas que ven cosas diferentes sobre un mismo fenómeno. Supongamos que tengamos ante nosotros un biólogo y un poeta, y que a ambos les colocamos en frente una manzana y luego los interrogamos sobre lo que para ellos significa esta fruta. Es muy probable que el biólogo, como tal, diga que la manzana en cuestión no es más que una fruta cuya estructura, forma y desarrollo obedecen a leyes específicas de la naturaleza, las cuales ya son bien conocidas por la ciencias biológicas; además, podría agregar que le gusta su sabor.Mientras que el poeta podría decirnos que para él, la manzana representa un ente de contornos suaves y hermosos, que le evoca en su interior sentimientos de amor y belleza espiritual. Ahora yo les pregunto a ustedes: ¿cuál de los dos dijo la verdad?...No sé qué respuesta me darían al respecto, pero para mí, ambos dijeron la verdad; sólo que lo hicieron desde dos puntos de vistas diferentes y pienso que en ello no existe contradicción alguna. Por lo tanto, estimo que no tiene ninguna importancia el establecer qué hay de verdad en la poesía, ni mucho menos afirmar que a través de ella se pueda llegar a conocerla o establecerse, porque como digo más arriba, siempre habrá mucho de subjetivo en ella y es precisamente esta característica la que le da gran belleza a la poesía y al arte en general...Entonces, quizás sea bueno que siempre haya una gran dosis de incertidumbre en lo que un artista plantee, ya sea valiéndose del lenguaje poético o a través de cualquier otro tipo de arte; el medio sería, según mi apreciación, lo de menos...
En 1978 tuve entre mis manos un libro de física, en una de cuyas páginas se encontraba la imagen de una lámina fotografiada luego que esta había sido bombardeada con partículas subatómicas. En dicha imagen se veían caprichosos trazos o huellas dejados por los impactos de estas partículas. Ahora bien, el objetivo de la imagen en cuestión no era el de dar alguna explicación científica sobre el fenómeno, sino más bien decir que en esta ciencia también había arte; o sea, que esos caprichosos trazos expresaban de algún modo u otro, cierto tipo de belleza que había sensibilizado a los físicos que la hicieron.Y no era para menos. ¿Se dan cuenta lo hermoso que se ve un conjunto de curvas trazadas en un sistema de ejes cartesianos, con sus correspondientes ecuaciones, que las describen como un específico lugar geométrico? ¿A caso no hay belleza en la geometría analítica y en el cálculo integral y diferencial? ¿Y qué diríamos de la ecuación que expresa la reacción de dos o más sustancias químicas para dar origen a una nueva con característica completamente diferentes?... Como puede verse, hasta en las ciencias hay arte, independientemente de que algunos no lo vean así; pero ese arte no es en función de que las ciencias tratan en lo posible de establecer hechos válidos, concretos y demostrables sobre algún fenómeno de la naturaleza, sino que dicho arte existe porque sí y nada más...Para mí esto es un hecho y me demuestra que el arte es independiente a lo verdadero o falso de la fuente que lo produce...La belleza, lo sublime, todo lo que excita nuestros sentidos, se ubica por encima de lo verdadero y lo falso...
Uno de los inventos del hombre que considero más hermosos son sin duda alguna los aviones. Siempre que los veo volar percibo en esos maravillosos aparatos mucho más que ciencia y tecnología. Cuando mis ojos ven su encantadora y delicada silueta surcando el cielo y mis oídos escuchan esos estertores a reacción que amenazan con romper mis tímpanos, la sensación que experimento es sencillamente inefable. Existe en mí interior "algo" que se enamora de esos poderosos aparatos; y esto lo expreso en el sentido literal de la palabra. ¿Porqué me sucede?...no lo sé; sólo reconozco que me gustan los aviones como ningún otro instrumento inventado, hasta ahora, por el hombre y todo esto sirve para demostrarme aún más, que en la ciencia y la tecnología hay mucho arte, ¡y vaya que sí lo hay!...
Notas:
1- En cualquier lugar habrá arte, verdad, mentira y belleza...todo dependerá de nuestros sentidos y también de nuestro estado de ánimo...
2- Un científico percibe y expresa la realidad tal y como esta se presenta ante sus sentidos, mientras que un artista la percibe y expresa tal y como él quisiera que fuera...
3- Ciencia y arte son dos métodos diferentes de enfocar, percibir y explicar una misma realidad...
Saludos, Alexis.




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